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Cyberpunk, o “cómo imagino al planeta destruido” 20 julio, 2010

Posted by Iván Quecha Reyna in Opinión.
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Existen las utopías, que al parecer durante una buena parte del siglo pasado movieron a millones de personas en el mundo. Pero ahora, millones de personas también están fascinadas por las distopías.

Según Gonzalo Ramos, quien escribió un texto en la revista Algarabía, una distopía es imaginar al planeta después del Apocalipsis, esa idea de destrucción casi total de la Tierra:

Al parecer, el ser humano tiene una tendencia hacia el pesimismo y goza de la morbosa fascinación de imaginar la belleza de un futuro catastróficamente incierto o postapocalíptico en el que los estratos sociales se han polarizado, o bien, se han hecho exageradamente homogéneos y su busca erradicar cualquier rasgo de individualidad.

¿Cuál sería el resultado de una catástrofe con algunos sobrevivientes? Pues un bajo nivel de vida, por la destrucción de la ecología, de los derechos humanos y otras cosas. Por otra parte, las guerras hacen que el nivel tecnológico se incremente mucho durante el periodo bélico. Así pues, entonces es una vida de pobre con gadgets inalcanzables en nuestra época.

Recordemos a los de siempre. Películas como Mad Max, Robocop o Terminator podemos considerarlas cyberpunk. Terminator es la saga que más me gusta.

En Robocop, el cuerpo de agentes policiacos no puede poner el orden en una ciudad gigantesca y súper habitada, por lo que un policía ejemplar dado por muerto, resucita para juzgar a los ladrones, con una pistolota que le sale del muslo. Me encanta la idea.

En las historietas, aunque no es precisamente cyberpunk, The Punisher es el ejemplo de cómo después del Apocalipsis de una persona -asesinan a su adorada familia- origina algo así como una “licencia para matar”, con la que matando a los “malos” poco a poco se obtiene una Redención. Pero no es total, porque al final no te sientes mejor.

Aunque las distopías son más viejas aún. La Máquina del tiempo, de HG Wells (1895) y Metrópolis, de Fritz Lang (1927) vaticinaron lo que alimentó al cyberpunk en el siglo XX: gobiernos controlando masas, tecnología bélica capaz de destruir toda la vida de la Tierra, grandes movimientos libertarios, el crecimiento desorbitado de la comunicación a distancia…

La Red es la casa de la Anarquía

Incluso tienen un manifiesto, lanzado en 1997 por Christian As.Kirtchev, que tuvo gran acogimiento en la web y dice más o menos así:

1/ Esos somos nosotros, lo Diferente. Ratas de la tecnología, nadando en el océano de la información. 2/ Estamos cohibidos, pequeños chicos de colegio, sentados en el último pupitre, en la esquina de la clase. 3/ Somos el adolescente que todos consideran extraño…

Sobre la sociedad en general:

1/ La sociedad la que nos rodea está atascada en el conservadorismo y en el “todo para ellos”, mientras se hunde lentemente en las arenas movedizas del tiempo. 2/ Sin embargo, algunos obstinados rehusan a creer esto, lo obvio es que vivimos en una sociedad podrida.

Sobre el sistema que nos rige:

1/ El Sistema. Con siglos de antiguedad, basada en principios que no son validos actuálmente. Un sistema que no ha cambiado mucho desde su nacimiento. 2/ El Sistema está equivocado. 3/ El Sistema debe imponer su verdad sobre la nuestra para poder mandar. El gobierno necesita que nosotros la sigamos ciegamente. Por esta razón, vivimos en un eclipse informativo. Cuando las personas adquieren más información de la que da el gobierno, no pueden distiguir cuál es correcta y cuál no. Así que la mentira se hace verdad- una verdad, fundamental para todo lo demás. Así los líderes controlan con mentiras a la gente ordinaria que carecen de la noción de cual es la verdad y ciegamente siguen al gobierno, creyéndolos.

Algunas personas viven sólo en su microcosmos, y no les importa lo que pasa fuera de él. Juzgan sin tratar de sentir lo que el otro siente. Por otra parte, otras personas todo el día se encuentran optimistas, captando lo que va a pasar en el futuro. Para el cyberpunk, “nosotros estamos en el medio. Estamos interesados en lo que ocurre ahora y en lo que va a ocurrir el día de mañana”.

Evangelion y Akira, los famosísimos del género

Ahora, un poco de cyberpunk insertado en la cultura japonesa: el animé. Hay muchísimos ejemplos de sociedades destruidas, donde jóvenes sobreviven en un mundo que trata de volverlos muy iguales, o que la lucha de clases se disparó y dos o tres viven la obscena riqueza, y millones viven en tugurios. Como la vida real, pero después de un Apocalipsis.

El más famoso, Evangelion, es un animé que se catapultó a las nubes con una historia llena de símbolos judeocristianos, unos adolescentes que van descubriendo su sensualidad y sexualidad, y una historia de sociedades secretas, armas y tecnología de punta. Una gran serie para ver, aunque el final no estuvo chido, y tan fue así, que se aventaron dos películas para satisfacer las exigencias del respetable.

La película más representativa: Akira. Una historia de muchachos con poderes extraordinarios que viven en Neo-Tokio, una mega ciudad derruida por una guerra nuclear que azota al mundo. Los escenarios son geniales; se invirtió una buena lana para hacerlos, y la historia es magnífica. Si ya la viste, vela de nuevo, si no, deja de hacer lo que estás haciendo, consíguela y vela.

Según cuentan los rumores, Steven Spilberg estaría interesado en volver esta película una live action, es decir, la película contada con humanos. Veremos si pasa.

El asunto humanos-máquinas

Otro tema recurrente es la fusión entre humanos y máquinas. En nuestra vida cotidiana, ya lo tenemos:

  • Ash, se me olvidó mi celular (y te regresas a tu casa por el aparato “por si alguien llama”; llegas tarde, igual te regañan, igual nadie te llama, pero ya estás feliz).
  • Lo primero que haces al despertar, es encender tu computadora para ver las novedades en Facebook, o si tienes uno, checar toda tu información en el Crackberry (dicho así porque se asocia a la adicción que genera esa droga, obtenida de los residuos de la pasta base de la cocaína).
  • Contar la vida entera por internet (tengo hambre, tengo sueño, estoy aburrida, estoy pedo).
  • Tener alguna pantalla frente a la cara más de diez horas al día (la mayoría de nuestra generación urbana clasemediera).

Pero no hablamos de este asunto, sino de otro hipotético.  Cuando las máquinas sean simbiotas con los hombres. Como en el caso de la película Repomen, que apenas se va a estrenar en México, y me rehúso a verla online, porque se ve que tendrá efectos que valen la pena verlos en grandote.

La trama narra un futuro no muy lejano, donde se diseñan pulmones, hígados y riñones artificiales, que son vendidos a enfermos a sumas exorbitantes. Pero en caso de no pagar, los repomen irá por el producto, y lo sacarán del cuerpo de la persona.

Sin embargo, uno de los repomen sufre un accidente y entonces le ponen lo más nuevo de la compañía: un corazón artificial. Pero a la hora de volver al trabajo, ya no es lo mismo… ya le da cosa. Hasta que lo sientas en carne propia, diría mi mamá.

Fantasmas en la Red

El animé Ghost in the Shell (GTS) es la historia de un grupo de policías de élite que tratan de conservar el orden del Estado japonés frente a un grupo terrorista (esa palabra cada quien la usa cuando quiere, pero así la ponen en la sinopsis).

Ambientada en un futuro no muy distante, los seres humanos ya tienen una entrada plug en la cabeza para conectarse a la red (como en Matrix, sólo que GTS salió antes que las películas de los hermanos Wachosquis).

En la historia, el avance médico ha hecho que un cuerpo humano completo artificial pueda albergar un cerebro. Tienes todo: manos, piernas, brazos, y robots que tienen una incipiente conciencia de sí mismos, pero a través de reflexiones van construyendo su realidad. Entonces, surge la pregunta eterna, ¿qué es lo humano? ¿Un robot con conciencia puede ser considero “humano”? ¿Pienso, luego existo, o existo porque puedo pensar?

¿Qué piensas? Grábalo en la internet, a través de este blog. Saludos.

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Comentarios»

1. Matus - 20 julio, 2010

A mí me late Cowboy Bebop y la saga de Trunks del futuro en Dragon Ball.

El libertarismo cibernético es la nueva moda retro de hoy, me encanta.

2. ivanquechareyna - 20 julio, 2010

Los vaqueros del Bebop están bien chidos. La música es sublime.

Yo ya ni sé a qué decirle retro. Desde ayer, todo es retro, mejor lo hago décadas. El libertarismo cibernético es muy noventero… jajajaja


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